Pensamientos perdidos y recuerdos olvidados que acuden a la mente... y a este blog.

lunes, 27 de septiembre de 2010

El maravilloso mundo de la música

Ahora mismo acabo de leer un evento en tuenti sobre un "altercado" entre Justin Bieber y James Hetfield. No sé si es verdad o un fake, pero el tema da mucho sobre lo que hablar.


En él, Bieber se presentaba como una víctima, en alusión a un botellazo que le dieron en un concierto, y que por ello cree que la gente no sabe apreciar su música, sus años de formación musical, etc. Hacía mención a grupos como Metallica o Megadeth, diciendo que sus fans, aquellos que siguen el heavy metal, son violentos, melancólicos, depresivos, etc.
Hetfield, por su parte, no ofendó en ningún momento la integridad de Justin Bieber, aludiendo que era simplemente un chiquillo que no sabía bien lo que decía, que era influenciable por el mercado, y que le molesta que detrás del heavy metal, haya mucha técnica y precisión que gente como él no sabe valorar.

En mi opinión, Hetfield tendría más razón. El mercado en el que se mueve Justin Bieber es únicamente pasajero, una moda que tarde o temprano se acabará, porque está destinado a ser efímero. La moda la dicta la gente joven, y en función a eso funciona el mercado de la música. Si en los noventa gustaba el pop, pop era lo que se hacía; si ahora gusta la Disney y la música discotequera, eso será lo harán. O al menos hasta que vuelva a cambiar.

El heavy metal nació en los 70, y de ahí ha ido evolucionando multitud de veces en numerosos sentidos. Se convirtió en una cultura, y esta cultura sigue existiendo hoy en día, en muchos casos tradición transmitida de padres a hijos. Es una cultura que tiene ya unas cuántas décadas de existencia, y no porque tuviera su época de explendor en los 80 significa que haya dejado de existir o que a la gente ya no le guste. Cuando un género musical nace, rara vez muere.
Con todo esto quiero decir que es algo que al poseer ciertos años, con mayor motivo debería ser respetado y tolerado. Hay muchas culturas, y seguirán habiendo, y aunque puede que haya rivalidades entre ellas, hay que tener un mínimo de fundamento y no querer erradicarlas. El pop, siendo una de ellas, también ha evolucionado y crecido, y para bien o para mal se ha hecho al comercialismo, para vender, para la fama. Que un chiquillo quiera ser famoso y el ídolo de muchas adolescentes no es una conducta despreciable. Menospreciar a otra gente por ello sí, y sobre todo teniendo en cuenta que no sabe ni cuántos años de experiencia musical hay detrás, ni cuánta formación previa, ni cuánta preparación para cada uno de los trabajos que se elaboran...

Hablemos por partes. Pongamos la parte A a la parte de la música comercial y la parte B a la música metal. ¿La parte A tiene fama? Sí, muchos adolescentes te lo dirían. ¿La parte B tiene fama? Sí, mucha gente aficionada (o no tanto) a esa músca te lo diría. ¿Alguna diferencia? A tiene mayor fama, aunque más efímera y B tiene menos fama pero más duradera. A vive de maravilla sus años de esplendor, teniendo un gran número de éxitos y de ventas masivas, ¿pero acaso B no?
El heavy metal, como cualquier otro género musical tiene sus seguidores, sean muchos o pocos, pacíficos o violentos, mayores o jóvenes, depresivos o juerguistas, de aquí o de allí. No por que sea una música "ruidosa", violenta o turbia quiere decir que sea satánica, mala influencia, tachable o cualquier otra cosa. Es de hecho el género musical que mayor parecido tiene con la música clásica, esa música de "cultos". Muchos de los artistas han pasado por conservatorios de música, o han tenido alguna formación musical con la que luego elaboran la música en su complejidad o simplicidad.


Con todo esto no sólo quiero enseñar el lado bueno, que como todo negocio tiene el lado malo, y en este caso es igual que el resto: trapicheo y drogas. ¿Dónde no hay de eso?
A parte, otros géneros musicales también tienen buenos artistas, sobre todo buenas voces como pueden ser Madonna, Christina Aguilera, o retrocediendo más en el tiempo, Freddie Mercury.


La historia de la música es extensa, y desde su inicio hasta ahora han habido muchos artistas y muchísimas obras. Su evolución ha sido hacia un lado, hacia el otro, explorando nuevos sonidos. Nadie ha prohibido la música, nadie ha prohibido nunca ningún género musical. Todos y cada uno de ellos merecen ser respetados. El respeto también pasa por aquellos que son seguidores de un género musical.


La música es vida, sin música, el mundo sería como un pintor sin colores, un artista sin ideas; algo triste porque la música llena de vida.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Muerte.

Muerte, nadie te esperaba, pero como una ladrona te has colado y te has llevado lo que todos queríamos. La vida.
Te has llevado a un ser querido, al que aún le quedaba vida por delante, un ser que tenía su familia, una familia que la quería. Te la has llevado y nos has dejado llenos de amargura, llenos de rabia, infelicidad, intranquilidad... Nadie te esperaba tan pronto. ¿Por qué tuvo que ser así? ¿Por qué ella? Era una gran persona, sé que lo era. Menuda gran injusticia, menuda gran mierda...
Me retuerzo de dolor tan solo al pensar que nunca más la podré ver, que nunca más podré oír su voz, que ya no me echará ninguna bronca junto a mis primos, sus hijos. Ya nunca más vivirá. Me duele tanto... Pero tantísimo. Es terriblemente injusto, y no sólo por mí, si no por sus hermanos, su madre. Sus rostros descompuestos, sus actitudes decadente, la tristeza de la horrible pérdida de un familiar cercano. Ya van dos en menos de un año... El pobre corazón de la gran señora que es mi abuela, ¿cuánto más podrá aguantar? Nueva vida aflora, pero esa vida jamás podrá conocer a su abuelo ni a su tía... Tan solo podrá oír lo que hablen de ellos, escuchar su memoria, cuando honren su persona.
Son tantas emociones juntas, ninguna de ellas buena. Muerte, ¿qué pretendes?

Tu existencia es tan inevitable... el complemento de la vida. Tu presencia es tan dolorosa, tu huella tan traumática.... Eres tan inevitable como necesaria, Muerte.
Ahora sé que la Muerte es un sentimiento, un sentimiento que alguna vez se ha de experimentar.
Desolación.
Muerte, tan inesperada, tan inevitable, tan dolorosa, tan necesaria.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Empatía.

Me quedo horrorizada cuando veo a la gente sufrir y no puedo hacer nada. Sufro más cuando conozco a las dos partes implicadas, sufro más cuando trato con las dos partes implicadas. Quisiera ayudar pero no puedo, quisiera ser útil y decir algo, pero las palabras no salen. Conozco la historia, los detalles. Ellos me la cuentan. Yo trazo un mapa, me imagino la situación, la solución, pero no soy capaz de hablar. Tan sólo comparto su dolor, escucho todo aquello que quieren que sea escuchado, pero no puedo ser de más ayuda. No doy consejos, no les hago espabilar, no les obligo a que se olviden y sigan su camino. Soy demasiado blanda para ello, y sé que con eso no se sentirán mejor. Sé que necesitan su tiempo para perdonar y olvidar, descargar su rabia, desahogarse; no les puedo obligar a nada.
Quisiera ayudar, pero no puedo...

Sólo puedo comprenderlo. Ella le ha hecho daño. Él aún la quiere. Es siempre la misma historia.
Ella era el motivo por el cuál el se desvivía, lo era todo. Era feliz a su lado, sus ojos lo decían claramente. Siempre era ella. Qué transparente.
Después llega el fatídico día. Todo acaba, ya no queda nada. Suele ser ella la que lo acaba, y es siempre él quien lo pasa peor. Lo veo, lo entiendo, lo comparto, me duele.
Él vuelve a ser una bestia, algo salvaje. Necesita desahogarse, necesita distraerse: peleas, alcohol y tabaco. Siempre lo mismo, le cuesta asimilarlo, no acaba de enterderlo. Finge por el bien del resto, sufre por él mismo. Trata de engañarse, contándose una mentira tras otra, le cuesta aceptar la verdad. Tras un tiempo deja de automaltratarse, decide que ya es hora de zanjarlo. Entonces es cuando va a por ella, quiere decirle todo lo que piensa, llamarla de todo, dejarle claro que ya no significa nada. Porque realmente ya no es nada, aunque siga pensando en lo que fue, aunque siga torturándose por ello, aunque siga sufriendo en su interior.
El proceso es largo y muy complicado. Al principio, si se muestra extraño es lo normal. Más tarde es cuando comienza a fingir, aún cuando las cosas no están del todo bien. Para entonces ella ya ha pasado página. O bien tiene a otro o bien ya lo ha superado. Eso a él le duele.

Comunmente se piensa que somos las mujeres las que ponemos mayor parte sentimental en las relaciones, pero tras ellas, son ellos quienes sufren más. Y comparto su dolor, lo entiendo, pero no puedo hacer nada.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Jebiland parte II

Este es un tema muy importante.

El heavy típico debe lucir una melena en todo su explendor; es su seña de identidad. Ya seas hombre o mujer, el pelo del heavy es una de las cosas más sagradas (como la birra) y por lo general los tíos son más quisquillosos con el pelo que las tías. Ellos no dejan que NADIE se lo toque (la churri puede, claro), y menos una peluquera. Ellas experimentan con las tijeras y los tintes, ya que ellos son los del pelo "déjalo crecer con la raya en medio hasta que esté muy largo y mientras que nadie se atreva a acercarse a él".

Así claro, se puede distinguir a los heavys de lejos por sus melenas (si no tienen nada más llamativo). Tenemos chicas con el pelo colorido, como una pelirroja gótica y su amiga la del pelo negro, largo y lacio; una peliverde (es genial) con sombrero de copa y su amiga la ex-rubia ahora pelirroja y con el pelo largo por delante y corto por detrás (porque según ella le molestaba); una rubia a mechas y su prima del pelo "cambio-de-color-cada-semana"; otra peli naranja y si contamos a las góticas que pululan de vez en cuando por nuestra zona, pelirrojez a saco.

Los chicos, en cambio, son (bastante) más sencillos. No suele haber extrañeces apenas, salvo claro, uno de los personajes más curiosos, que según creo, no debía estar en sus cabales cuando se cortó/le cortaron el pelo (lo tiene a ratos corto y a ratos largo). Simplemente se dejan largo el pelo y si acaso lo recojen con una goma. En ocasiones especiales, aquellos que tienen el pelo rizado se lo alisan (como en San Fermines), aunque no les dure todo el rato que desearían (es lo que tiene la humedad). Los rizos también se los cuidan, que suelen procurar que sean elásticos, lo cual supone una gran tentación y cuesta resistirse a estirar los rizos (resultan muy graciosos).

Con esto quiero decir que este es un aspecto que no suele descuidarse en el aspecto del heavy, así como la vestimenta (otro tema que puede estirarse tanto o más que un chicle), y que por tanto es muy importante y digno de los cuidados de un rey.

¡Ah! Y después del headbanding, cada pelo en su sitio.

Jebiland parte I

...Y todo empieza cuando encuentras un guía.

El lado oscuro no es que sea complicado, pero siempre viene bien conocer a una primera persona que te ayude a desenvolverte. De hecho, creo que todos hemos pasado por ahí, y si no por algo parecido.
Se agradece que esa persona sea amable contigo y que tenga pacienca, que te enseñe y te instruya sobre el mundillo y encima que esté contigo. Es lo que se dice un gran amigo.
Gracias a esa persona empiezas a conocer gente increíble, música que nunca creías que te llegaría a gustar (ese ruido tan musicalmente estruendoso) con la que te mueves según su ritmo, cabeza arriba-abajo, de un lado a otro, o si tienes suerte y te enseñan bien (y tienes el pelo largo) a hacer "headbanding", los llamados molinillos.
Tienes abierta la puerta a una nueva etapa de tu vida, que puede ser eterna o efímera, pero en cualquier caso, es algo que te ayuda de una manera distinta a formarte como persona, y si encuentras la gente adecuada, puede llegar a ser realemente maravilloso.

Hoja en blanco.

Y aquí comienzo un nuevo blog. Dado que la temática del anterior me parece que es muy específica, este blog será más variado (o eso espero).
Copiaré alguna que otra entrada del anterior blog con nuevo título, resumiré quizás alguna pero nada más (exceptuando el cambio de título).

Y sin más preámbulos, aquí da commienzo este nuevo blog.