Ese pequeño escalofrío de tenerle detrás asomándose al hombro.
Ese pequeño escalofrío de tenerle al lado y que me rodee la cintura con su brazo por un instante.
Ese pequeño escalofrío de apoyarme en su pecho y que me envuelva en un abrazo.
Ese pequeño escalofrío de tumbarme al lado suya y que me acaricie tímidamente.
Ese pequeño escalofrío de sentir sus manos repasando mi silueta.
Ese pequeño escalofrío de tenerle a 1 centímetro y sentir que las cosas no han cambiado.
Ese pequeño escalofrío de ver la preocupación en sus ojos.
Ese pequeño escalofrío al ver el rostro amado.
Pensamientos perdidos y recuerdos olvidados que acuden a la mente... y a este blog.
lunes, 30 de mayo de 2011
domingo, 15 de mayo de 2011
Es así de simple.
Le sigo queriendo más que a nada en el mundo.
Por muy idiota que yo sea, por muchas idioteces que yo haya hecho.
Le sigo queriendo más que a nada en el mundo. Y no me importa sufrir por ello, pienso luchar.
Porque le quiero.
Por muy idiota que yo sea, por muchas idioteces que yo haya hecho.
Le sigo queriendo más que a nada en el mundo. Y no me importa sufrir por ello, pienso luchar.
Porque le quiero.
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