Estamos a finales de marzo, a una patada de Semana Santa. Además, empieza justo en 21. Ya después de Semana Santa es mayo, el indicio del fin de curso. Y tras él, el verano.
Son 3 meses, para algunos una eternidad y para otros un suspiro. Para mí, al fin de cuentas, es tiempo. Y aunque quiera que pase más rápido, o que no pase, el tiempo seguirá su carrera infinita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario